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CFK llamó a frenar la inflación y el «festival de importaciones»

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró ayer que «la unidad del Frente de Todos no estuvo ni estará en discusión», advirtió que «el endeudamiento criminal de los cuatro años del macrismo» es la causa principal de los problemas económicos y pidió una mayor «coordinación» entre los distintos organismos del Estado para frenar «el festival de importaciones» que incide sobre la capacidad de acumular reservas.

 

En un plenario de la CTA realizado en Avellaneda bajo la consigna «La vigencia de Belgrano. Estado, mercado y precios: producción, trabajo y política social en una Argentina bimonetaria», la Vicepresidenta hizo una exposición centrada en la coyuntura económica en la que exhortó a ejercer un mayor control sobre las grandes empresas, mientras que en materia política garantizó la continuidad de la coalición oficialista: «La unidad del Frente de Todos nunca estuvo ni estará en discusión».

 

En el predio del Parque La Estación, hasta donde llegaron 1.800 delegados de la CTA de todo el país y miles de militantes que colmaron los espacios aledaños, la titular del Senado pronunció un discurso focalizado en los efectos de las importaciones, el déficit y la evasión de activos para concluir en que «este proceso ultra inflacionario que vivimos en Argentina es producto del endeudamiento criminal de los cuatro años del macrismo».

 

En ese sentido, precisó también que «el gran y real problema de la Argentina es la bimonetarización» porque en el país «no faltan dólares», sino que «se evaden con un festival de importaciones» y por eso, planteó, «debemos pensar cómo articular más adecuadamente el Banco Central, el Ministerio de la Producción y la AFIP».

 

«Esta articulación no estaría sucediendo desde hace tiempo porque hay un festival de importaciones», insistió la Vicepresidenta, que en el palco estuvo acompañada por el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, y el secretario general de la CTA de los Trabajadores y diputado nacional por el FdT, Hugo Yasky.

 

Allí, la ex presidenta se explayó sobre la urgencia de que el Estado actúe articuladamente para ejercer un mayor control de algunas prácticas de grupos empresarios, como la sobrefacturación de importaciones y subfacturación de exportaciones, y en ese punto dijo que esperaba que «la presencia de Daniel Scioli en el Ministerio de Producción y el nuevo titular de Aduana (por Guillermo Michel) puedan encauzar las cosas».

 

Ante los aplausos de los dirigentes presentes en el auditorio, Cristina Kirchner señaló: «A mí no me interesa quedar bien con ningún funcionario. A mí me interesa quedar bien con la sociedad, con los argentinos que nos votaron y a eso no voy a renunciar».

 

Endeudamiento.

 

La Vicepresidenta también negó que la causa de la inflación sean el déficit fiscal y la presión tributaria -para eso se valió de cuadros estadísticos con cifras comparativas de países desarrollados y emergentes- y luego rechazó un precepto clásico del neoliberalismo, la reducción del Estado, al subrayar que «el Estado es imprescindible» y que «la reducción al mínimo del Estado es algo que solo queda bien como discurso de ocasión en los medios».

Durante su mensaje que se extendió por más de una hora, criticó a los «empresarios que miran para otro lado» cuando se describen irregularidades o maniobras que perjudican el interés colectivo y alertó que en la Argentina «no hay Poder Judicial, sino un Partido Judicial que ha tomado partido por los poderosos».

 

En el Día de la Bandera, Cristina Kirchner recordó que hace cuatro años el Fondo Monetario Internacional le otorgaba un préstamo de alrededor de 50 mil millones de dólares a la gestión de Cambiemos y leyó el comunicado que anunciaba la asistencia financiera del organismo, para luego enfatizar: «Hay que tener claro que el culpable de la inflación es el proceso de endeudamiento».

 

En ese sentido, pidió que los funcionarios y los dirigentes políticos muestren «voluntad» y capacidad para «discutir» cómo «desarmar la estafa que le hicieron a los argentinos».

 

«Los que tuvieron la sartén por el mango están de fiesta porque este Estado es estúpido, un Estado donde no se articula la información de los diferentes organismos», reprochó, en otra mención a la necesidad de mejorar el control a las grandes empresas a través de una mayor coordinación entre distintas áreas.

 

Planes sociales.

 

Otro punto de su discurso giró sobre el planteo de que el Estado debe recuperar «el control y la auditoría de las políticas sociales», definición en línea con una reciente campaña del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense que recuerda a los destinatarios de programas sociales que tienen el derecho a recibir la totalidad de la prestación.

 

«El Estado nacional debe recuperar el control y la auditoría de las políticas sociales, que no pueden seguir tercerizadas. Eso no es peronismo, el peronismo es laburo, es trabajo. El peronismo no es depender de un dirigente barrial para que nos den el alta y la baja», agregó en ese sentido.

 

Lo que viene.

 

En el último tramo de su mensaje, Cristina Kirchner marcó un camino de cara a las elecciones de 2023: «No olvidemos de dónde venimos y por qué ganamos. No lo hagamos solo por ganar porque ganar las elecciones para no cambiar nada, mejor quedémonos en casa. Por eso, apelo a lo mejor de nosotros, confiar mucho en nuestras ideas y hablar con la gente», exhortó.

 

«El préstamo más grande».

 

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, retuiteó el lunes a la tarde una publicación de la agrupación política La Cámpora, donde se recuerda que en 2018 el Fondo Monetario Internacional (FMI) «otorgaba el préstamo más grande de toda su historia» al gobierno de Mauricio Macri.

 

FUENTE: DIARIO LA ARENA