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Estudios en calle Gral Pico 610 – 25 de Mayo, La Pampa

25 de mayo celebra los 107 años buscando recuperar su esencia

Foto :Andrés Maripe
Foto :Andrés Maripe
Especial Aniversario: Diario Río Negro

En medio del desierto entre el Alto Valle y las ciudades de Mendoza, 25 de Mayo surge como un refrescante oasis a la vista del viajero. Se trata de un pueblo fronterizo, en el extremo sudoeste del mapa pampeano. Que tenga verde y sea productivo se debe a las obras de riego que toman agua del Colorado y sirvieron para crear la colonia.

Desde 2005 y tras una pueblada, “25” se volvió petrolero y tuvo un crecimiento explosivo. El desequilibrio entre los que ingresaron y los que quedaron afuera del “boom del oro negro” tensionaron el histórico perfil de la comunidad. Hoy la mayoría de las voces hablan de trabajar para lograr un equilibrio.

La visión del intendente

Abel Abeldaño conoce las dos caras de la moneda. Nació aquí y creció respirando el aire agrícola de la colonia. Después se hizo petrolero: era pañolero en Aesa cuando se presentó como candidato a intendente por el peronismo. Pidió licencia en su trabajo sin goce de haberes por cuatro años. Y ganó. Asumió el último 10 de diciembre.

“Encontramos una situación económica complicada y el tejido social roto. Nuestra principal preocupación fue recomponerlo, trabajar en redes, dar impulso a la producción y a obras fundamentales como el abastecimiento de agua”, señala. Y agrega: “Todo orientado a recuperar la pujanza. Siempre digo que ‘25’ es la mejor ciudad de La Pampa. Está en una zona de privilegio, con tierras de calidad, agua, petróleo y gente joven con ganas de emprender, de trabajar. Hay que crear las condiciones para eso, trabajando con el gobierno provincial y el nacional. No importa el signo político, lo que importa es la gente”.

El intendente calcula en 11.000 los habitantes. “Tras la puebleada y el boom del petróleo, a partir de 2004 empezó a venir gente de cualquier lado, a asentarse en cualquier lugar. Una explosión demográfica que después se detuvo. Pero si vino hace 10 años para nosotros es un vecino, no lo podemos discriminar. Y sus problemas merecen una respuesta”, explica.

En cuanto a las obras, la prioridad es el agua potable: “Tiempo atrás dijimos que no podía ser que Santa Rosa la recibiera a 600 km y nosotros no, que estamos a 1.500 metros del río Colorado. Por eso estamos terminando los trabajos con la captación nueva y las bombas para que llegue a la planta potabilizadora”, afirma.

En plan de reencontrarse con su pasado, la comuna alienta trabajos en huertas, fincas y campos. “Tenemos una bodega con trascendencia nacional y otras que se están instalando. Inversores de la provincia de Buenos Aires y de Santa Fe que buscan tierras vírgenes y sin contaminación como las nuestras, con nuestra agua. Por eso hay avances en horticultura y en la producción de alfalfa”, relata.

En esto, el Ente Provincial del Río Colorado juega un papel importante. “Impulsa fuerte la actividad con programas y capacitación, junto al municipio y el Inta”, sostiene el intendente.

Con todo, el objetivo más importante es avanzar con la inclusión. “A través de la contención y acciones como el deporte en los barrios. Hay situaciones que se acentuaron con el petróleo, que puede dar mucho pero también generar problemas graves. No renegamos de esa industria, claro. Pero somos un pueblo de frontera con problemas de adicciones, alcoholismo… La respuesta está en trabajar en redes, que no todo recaiga en el gobierno, abrir la participación a la salud pública, a la educación, la seguridad, la provincia, las organizaciones no gubernamentales. Y que entre todos recuperemos el tejido social”.

Un panorama que el secretario de gobierno Ricardo Poyo completa con esta frase: “Con el boom petrolero casi abandonamos las raíces agrícolas, en vez de entender que podemos apuntar a las dos cosas a la vez”.

Fincas, bodegas, alfalfa y animales
Inversores bonaerenses y santafesiones se interesaron por tierras para la producción agricola y ganadera.
Entre los desarrollos en marcha: 60 hectáreas con nogales, 140 con viñas, una bodega y hortalizas.
La cabra colorada pampeana logró adaptarse a la zona. Varios organismos sumaron su aporte en la iniciativa.
El dato
11.000
habitantes, la población estimada de la ciudad.